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Hace dos años

03/04/2015

3 de abril del 2013.

Dos años de sufrimiento para 1500 compañeros. Dos años de desesperanza. Dos años de ofensas, de justificaciones injustificadas, de traición. El 3 de abril se firmó un acuerdo de espaldas a los trabajadores. Un acuerdo que significaba la expulsión del sistema, la expulsión del trabajo, de miles de compañeros. Un acuerdo que lo único que conseguía era crear desesperación e inseguridad. Propuesta por una Administración que hace política de espaldas a la sociedad, que no tiene ningún problema en denigrar a personas, a instituciones si ve que con ello favorece a sus amigos, a sus empresas, a sus señores. Una Administración que quería esconder sus recortes, sus despidos, su apuesta por la privatización del sistema y el deterioro de la público con enfrentamientos entre los trabajadores. Un acuerdo que desvió la lucha contra los recortes.

Y por 4 sindicatos, autodenominados sindicalismo plural, que renegaron de sus principios, de sus discursos, de sus compromisos. Algunos de ellos deberían dejar de llamarse sindicatos de clase, por que con estos hechos lo único que hacen es desprestigiar y ensuciar al sindicalismo. 4 sindicatos que entraron al juego de una patronal interesada en destrozar el sistema y ellos avalaron ese juego.

Pero ese tres de abril no sólo perdió la parte más débil del sistema (los interinos, los temporales), ese tres de abril perdímos todos. Perdimos los que pensamos que lo importante de un trabajador es hacer bien su trabajo ya que ahora no sólo es necesario trabajar bien, si no también pasar unas pruebas totalmente alejadas del día a día de un centro. El permitir que tiren a compañeros con la excusa de pedirles algo que jamás le pidieron, de no darle ni siquiera la oportunidad de obtenerlo nos muestra cual es nuestro futuro frente a los caprichos de la Administración y sus palmeros. Perdimos los que creemos en un sindicalismo de clase, luchador, participativo, democrático. Los que creemos que un sindicato somos todos y cada uno de nosotros. Los que pensamos que tenemos que opinar, que tenemos que involucrarnos. Que nuestros derechos son demasiado importantes para dejarlos en manos de unos profesionales del pseudosindicalismo y que desconocemos a quienes son leales.

Ese día, ese 13 de abril del 2013 la escuela pública fue un poco menos pública, ese día TODOS perdimos derechos, ese día supimos que estamos vendidos frente a una administración dictatorial y que algunos en nuestro nombre negocian nuestra desgracia.Yo sobro

3 de abril de 2015.

Un grupo de irreductibles luchadores continúa denunciando, recordando, ese atropello. Esperando una justicia que no llega, enfrentandose a las legiones romanas en forma de conformismo, desesperanza y hastío. Siguen plantando cara a ese olvido traicionero de que ya no hay solución. Recibiendo insultos, desprecios e indiferencia de sus verdugos. Un grupo de gente que debe ser ejemplo para todos aquellos que creemos que ser maestro o profesor es algo más que enseñar una materia, que pensamos que lo importante es educar, es formar a los ciudadanos de este o de cualquier país. No, no son Asterix, no tienen ninguna poción mágica que les ayude, sólo tienen sus razones, sus desesperanzas, sus esperanzas. Sus ganas de ver a todos sus compañeros rebaremados luchando juntos por un futuro digno, por una vida digna, por un trabajo en condiciones.

Dentro de unos días, el 8 de este mes, ese grupo entregará casi 20000 firmas pidiendo un acuerdo inclusivo, un acuerdo para todos, un acuerdo que una a los trabajadores, un acuerdo por la enseñanza pública. Por la enseñanza pública, sí. No puede haber enseñanza pública si hemos sacrificado, si hemos expulsado a la gente que ha colaborado en hacerla.

Pero también ese 8 de abril se volverá a poner encima de la mesa la segunda parte de esa sentencia. a más de 5000 compañeros se las va a poner fecha de cumplimiento de sentencia, de ejecución. He puesto 5000 por que son más de 4000 los que entre moratorias y falta de oposiciones aún no se les ha aplicado el acuerdo y a más de 1000 que volverán a ser rebaremados por segunda vez. Supongo que ningún sindicato estará de acuerdo, pero es importante que de esa reunión salga un discurso claro y contundente NO AL ACUERDO, NO A A LA REBAREMACIÓN.

Supongo que habrá organizaciones que intentarán explicar lo inexplicable. La única forma de luchar es estar al lado de los afectados, al lado de los trabajadores y, hoy por hoy, para estar ahí hay que reconocer errores y denunciar actos y acuerdos. El día 8 todos tienen una gran responsabilidad en sus espaldas. Los que traicionaron y el que no lo hizo. El día 8 continua la lucha. El día 8 debe empezar, debe continuar, la lucha por la justicia, la lucha por los trabajadores, la lucha por sentir que aún hay esperanza, que mientras respiremos, mientras podamos movernos hay mañana.

MI SOLIDARIDAD CON TODOS LOS AFECTADOS DIRECTAMENTE POR LA REBAREMACIÓN.

TODOS SOMOS INTERINOS, TODOS HEMOS SIDO TRAICIONADOS.
TODOS DEBEMOS LUCHAR.

Ramón Amorós   www.facebook.com

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From → Recortes

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